El Atlético vuelve a Europa League

Cuando te acostumbras al caviar volver a comer otra cosa es difícil.

El Atlético de Madrid llevaba unas temporadas malacostumbrándonos en el fútbol. En las cuatro últimas temporadas solo lo hemos visto ganar. Ganar, competir contra los grandes, luchar sin descanso y ganar, afición, juego, seguidores e ilusión para la grada.

Anoche el Atlético necesitaba un milagro por partida doble para poder seguir compitiendo en Champions. No quiero que se me malinterprete, pero había que ganar al Chelsea y que la Roma perdiera. Dos factores que hasta después de descanso no se dieron. Nadie se creyó cuando se sorteaba el grupo de Champions que el Qarabag les iba a hacer un roto tan grande con un fútbol tan sorprendente al Atleti. Los choques contra ese equipo, los fallos que descontaban puntos y los aciertos de los contrarios provocaron esta temible situación. Después de luchar en dos finales de Champions y estar a punto de conseguirlas volver a la Europa League duele. Hay que ser sinceros, nadie quiere eso.  Ahora bien, hay que lucharla y quererla, es el objetivo y de esta temporada junto con la liga y la copa, y en el fútbol se viene a ganar.

Es el peor estreno posible que se esperaba del Metropolitano y del equipo esta temporada. Nadie quería este escenario. Toca levantarse, luchar por una copa de dimensiones y significado inferior. Igualmente hay que sacar el coraje y corazón que los rojiblancos llevan dentro y nunca dejar de creer. Esto es el Atlético de Madrid, este el lema del equipo y esta vuestra afición, la que nunca se rinde, en la buenas y en las malas.

Hay que aprender de los errores, luchar y ganar lo que hasta ahora no se ha ganado, en la medida posible y sobretodo levantarse porque en 2019 la final se celebra en el Metropolitano y esta sí, hay que ganarla.