El Atlético de Madrid vuelve a Europa League

Cuando te acostumbras al caviar volver a comer otra cosa es difícil.

El Atlético de Madrid llevaba unas temporadas malacostumbrándonos en el fútbol. En las cuatro últimas temporadas solo lo hemos visto ganar. Ganar, competir contra los grandes, luchar sin descanso y ganar, afición, juego, seguidores e ilusión para la grada.

Anoche el Atlético necesitaba un milagro por partida doble para poder seguir compitiendo en Champions. No quiero que se me malinterprete, pero había que ganar al Chelsea y que la Roma perdiera. Dos factores que hasta después de descanso no se dieron. Nadie creyó en el sorteo del grupo de Champions que el Qarabag les iba a hacer un roto tan grande. Los choques contra ese equipo, los fallos que descontaban puntos y los aciertos de los contrarios provocaron esta temible situación. Después de luchar en dos finales de Champions y estar a punto de conseguirlas volver a la Europa League duele. Hay que ser sinceros, nadie quiere eso.  Ahora bien, hay que lucharla y quererla. Es el objetivo de esta temporada junto con la liga y la copa. Y en el fútbol se viene a ganar.

Es el peor estreno posible que se esperaba del Metropolitano y del equipo esta temporada. Nadie quería este escenario. Toca levantarse, luchar por una copa de dimensiones y significado inferior. Igualmente hay que sacar el coraje y corazón que los rojiblancos llevan dentro y nunca dejar de creer. Esto es el Atlético de Madrid, este el lema del equipo y esta vuestra afición, la que nunca se rinde, en la buenas y en las malas.

Hay que aprender de los errores, luchar y ganar lo que hasta ahora no se ha ganado. Y levantarse porque en 2019 la final se celebra en el Metropolitano y esta sí, hay que ganarla.

Real Zaragoza 1 – Nástic de Tarragona 1

Atraco en La Romareda con reparto de puntos

Que el Real Zaragoza no ha jugado tan bien esta temporada como en los últimos años es sabido, que le arbitran como en las últimas temporadas, también.

Ya no es un supuesto el buen fútbol del Real Zaragoza molesta, en especial, actualmente, el de Aleix Febas. El jugador contrario se desespera y lo cose a faltas. Si arbitra al Real Zaragoza Figueroa Vázquez el campo se convierte en el circo de los horrores.

Se escuchan cánticos contra el árbritro. Los jugadores contrarios se crecen y chulean al Zaragoza. La afición se harta, pero Figueroa Vázquez sigue a lo suyo. Viendo faltas inexistentes y no pitando como debería hacer. No sabe arbritrar pero parece que a la federación le interesa que sea él quien medie entre el Real Zaragoza y Lugo o Nástic. Suerte tuvimos que ni los blanquillos ni el entrenador se desquiciaron con su actuación.

Lamentable. Tarjeta amarilla a Febas por protestar un entradón al tobillo, a Borja le saca una amarilla sin saber la razón. Antes del descanso, en un córner, Borja roza a Dimitrevski con el brazo y el portero se tira al suelo retorciéndose exagerando un codazo inexistente. El árbritro corre desesperadamente, saca tarjeta amarilla a Borja y acto seguido la roja. Expulsado. Al descanso, el Real Zaragoza se fue ganando por un gol a cero, con cuatro tarjetas muy dudosas, el enfado de la afición y los actos de los jugadores del Nástic impunes.

Hasta ahora no he hablado de fútbol, que hubo y mucho, pero el buen juego de los blanquillos estuvo empañado por la actuación de árbritro y linier que hicieron lo que quisieron durante los noventa minutos. El Real Zaragoza jugó muy bien, el empate supo muy agridulce. Psicológicamente afecta que te desequilibren a la fuerza lo que consigues jugando bien. Se podía haber ganado si no hubiese sido tan descompensado el trabajo arbitral.

No debería quedarse el Real Zaragoza de brazos cruzados. Debe ir a protestar, otra vez, a la Federación de fútbol. Es inadmisible que solo se le pare a este equipo hundiéndolo moral y legalmente con lo que se le pita y las tarjetas que se les saca. Igual que “premiando” el juego sucio del contrario. El Real Zaragoza va a jugar a fútbol, no a aprender a ser igual de sucios que los rivales jugándoles de esta manera de tú a tú en faltas y teatro.

Lo más destacado es el buen juego de Febas, al que la afición reconoció coreando su nombre en La Romareda, el estreno goleador de Toquero y las paradas de Cristian Álvarez.

Toquero en rueda de prensa tras finalizar el encuentro Fuente: Twitter oficial del Real Zaragoza