Carta de despedida a Diego Rico

El 17 de agosto de 2016 se hacía realidad lo que ningún zaragocista quería. Expresado por la gran mayoría a través de Twiter, nadie quería que uno de los estandartes de La Romareda abandonara el club, pero la presión económica de la Liga y la situación salarial han hecho obligatoria esta operación.

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Estimado Diego:

Hace ya mucho tiempo que te vi correr por la banda izquiera portando la blanquilla. Desde 2011 llevas jugando en Zaragoza, en el filial y el primer equipo maño. No tengo muy seguro desde qué año te sigo, y menos desde cuando me gusta lo que haces dentro del campo. Tus galopadas dan vida al equipo, desatan mi pasión por mi club y hacen aumentar las posibilidades de gol. Eso, siempre es bueno.

Lloraste de emoción al superar el partidazo de Girona en Play Off, corriste como un loco y dio resultado. En Albacete en 2015, en plenas fiestas del Pilar en la capital maña, hiciste un partido buenísimo con recompensa en forma de goles y una brillante actuación. Cambiaste desde el principio los pitos y abucheos por aplausos, solo, sin ayuda y sin un micro delante, con tus pies.

Te he oído comparaciones con algún ex compañero regular en juego, porque alguien tenía que tener la diana de sustituto de este futbolista. Con tu juego hiciste cambiar esas comparaciones. Las opiniones de todo aquel que quería hablar de ti eran en positivo, y lo siguen siendo. A mi ayer se me saltó algun lagrimilla cuando vi tu foto anunciada, definitivamente, en la cuenta de Twitter de Leganés. Te vas a Madrid, porque Leganés es parte de esa capital preciosa. Hace menos frío que en Zaragoza y en Burgos, pero tú no huyes del frío, ni te paraliza, porque nunca dejas a nadie helado cuando juegas. Ya no será la pilarica quien te guíe en tus tardes y noches de césped y 90 minutos en juego, si no la Almudena. Tú fuiste uno de los pilares más importantes de este Real Zaragoza a la deriva. Tus gritos, tu aliento, tu sacrificio… Juega como sabes, siempre, que no te dé miedo el rival que tengas enfrente, y sobretodo, no nos olvides, en Zaragoza tienes un hueco en cada uno de los corazones blanquillos.

Nos vemos en Primera, ojalá en septiembre de 2017. Y ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse y vuelvas a nuestro Real Zaragoza, al equipo que te vio crecer como futolista, tuyo, mio y de todos los blanquillos.

Mucha suerte.

Gracias por todo Diego! ¡Aúpa Zaragoza!

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