El Atleti sigue soñando con Europa

El Calderón era una olla hirviendo, Madrid entera era una olla a presión anoche, ya desdr antes de las nueve menos cuarto, cuando un espectacular mosaico acompañaba al equipo del Cholo a la victoria.Juntos a la victoria mosaico
Remontarle un 2-1 al Barcelona no es fácil, pero el equipo aprendió la lección. Salieron a morder, presionando arriba y dándoles el balón a ellos, pero sin dejarles usarlo a su antojo. Ése es el estilo de Simeone.
Pronto la artillería rojiblanca daba sus primeros sustos, con un disparo de Gabi al aire, cabalgadas de la gacela Carrasco y los ya habituales Saúl y Griezmann. En el minuto 36 el francés hizo el gol a pase del chaval de la cantera merengue y los atléticos se permitieron soñar más fuerte.

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Qué larga fue la segunda parte. No fueron 45 minutos, fueron tres horas y media de angustia y una defensa espectacular. El fútbol de hoy se basa cada vez menos en futbolistas estrella, en jugones, y más en las transiciones. Saber estar colocado en una pérdida de balón, las basculaciones ataque-defensa ganan partidos, y quien lo niegue no vio el partido de anoche en el Manzanares. Los culés asediaban y los rojiblancos se defendían, olvidándose hasta de atacar. Messi no estuvo, o no le dejaron estar, y Suárez no fue capaz de hilar una jugada entre tanto rojiblanco.
Sale Carrasco y entra Thomas, Simeone decide sacrificar la banda y la velocidad en busca de contención y defensa. Puede gustarnos o no su decisión, pero no se le puede reprochar nada, los partidos así hay que ganarlos, no jugarlos, y van dos eliminatorias de champions vencidas al Barça.
Los últimos diez minutos cambiaron el cariz del juego, el Atlético sabe bailar con el reloj como ningún equipo lo hace, e interpretó que era momento de sprovechar la prisa de los blaugranas para hacerse con el balón y venirse arriba. Una mano de Iniesta en el área hace estallar el Calderón. Penalty que anota Griezmann al borde del palo, acariciado por Ter Stegen. Y ya no queda apenas tiempo.
Ni una falta/penalty que pudo cambiarlo todo frenó al Atlético, que esta noche sí, tenía la suerte de su parte. Los minutos corrían y a falta del maestro en el arte de retener el balón en el córner, que estaba luchando en el bando enemigo, Koke se hizo con la batuta. La cara descompuesta de Simeone era la de todos los atléticos: ya no nos fiamos ni del descuento, ni de nuestro padre si le apuráis, hasta que no pite el árbitro.

Simeone nervios partido
Y cuando lo hace, se desata la locura: estática en el rostro de Luis Enrique, que ve pasar ante sí unas últimas semanas que amenazan con.hundir la temporada; extática de Simeone y sus jugadores, que están en la semifinal.
Esa noche los rojiblancos no dejaron de creer, siguieron soñando en busca de una espina que tienen clavada en lo más hondo, acercándose al sueño jamás vivido y mil veces soñado. Ya no vale la Intercontinental, ni el doblete, el Atlético quiere la Champions, y la quiere ya.

Celebracion koke godin

Real Madrid 0- Atlético 1

Lunes 29 de febrero, un día especial, y no sólo por la fecha, aún permanecen en la cabeza los restos de la resaca del fin de semana, y es que en los diarios aún se habla del derbi madrileño. El sábado se jugaron la permanencia en las quinielas de la Liga Real Madrid y Atlético. Los rojiblancos, segundos tan sólo por un punto, a ocho de un Barça que se iba a alejar definitivamente del perdedor; el adiós a la Liga para el derrotado en el Bernabéu, que decían los periodistas.derbimadridatletico

Empataron en el partido de ida, el partido se prometía guerrero y así lo fue, aunque por suerte no se convirtió en el concurso de leñeros y hachazos que se venía produciendo en anteriores temporadas. El Real Madrid recuperó a Benzema y salió con todo, deseando demostrar definitivamente que el Madrid, con Zidane al mando, es otro equipo. El atlético recuperó a Augusto Fernández, el flamante nuevo fichaje que no había demostrado gran cosa en anteriores partidos, y salía con todo el armamento defensivo, un equipo más cholista que nunca.

Pocos sorprendidos hubo al ver el ritmo del encuentro, en el que los blancos dominaban el balón y el Atlético amenazaba en saques de esquinas e internadas veloces por las bandas de Filipe y Juanfran. Tan sólo un cabezazo potente de Varane y un tiro envenenado de Benzema amenazaron a Oblak, y un tiro de Griezmann para los rojiblancos hizo desempolvar los guantes a Keylor. Las viejas amistades no se olvidan, y el ya habitual pique entre Benzema y Godín se hace notar (con cartulina para el uruguayo). El derbi se va con empate al descanso y no es hasta el minuto 53 cuando se abre la lata de los goles. El francés de los rojiblancos, Griezmann, tras cinco jornadas sin marcar, recupera su alianza con el gol y bate a Navas tras una jugada de Filipe Luis que avanza por la banda, y un descuido de la defensa blanca, que le deja solo al borde del área.

Y el partido se transforma. El Atlético recula a su campo donde espera con toda su artillería defensiva, replegado cual autobús made in Mourinho. Zidane trató de perforar el muro colchonero con la cantera, sacando a Borja Mayoral (por el aún no recuperado Benzema), Lucas Vázquez y Jesé. Pero el Atlético estaba bien plantado y tan sólo un Gabi algo pasado de vueltas amenazó la portería de Oblak con un casi penalti sobre Danilo (dejamos a la interpretación de cada cual si era o no era; Clos Gómez no lo vio).

Poco más que añadir a un partido que deja muchos debates a frente abierto. ¿Tiene razón la afición madridista pidiendo a gritos la dimisión de su presidente? ¿Se les ha escapado a los merengues el tren de la Liga? ¿Y a los rojiblancos? Torres, de nuevo en la titularidad, se volvió a marchar sin anotar gol, ¿hablamos de una última oportunidad del niño de oro rojiblanco?cholosimeone.jpg

El único reforzado de este partido pareció ser Simeone, que da un golpe en la mesa, afianzándose en el segundo puesto de la tabla, y haciendo frente a las críticas sobre el excesivo perfil defensivo del equipo. Defiende su estilo como de costumbre, en silencio, con resultados, con lucha. Y es que, a muchos les puede parecer una broma propia del año bisiesto, pero el Atlético lleva tres años alzándose victorioso en el feudo del eterno rival. Otro derbi más en la época más dulce de los rojiblancos desde el doblete, otro partido más, que siguen molestando.

Atlético de Madrid 2- Celta de Vigo 3

Vuelta de la eliminatoria de cuartos de final de La Copa, el Calderón se viste de gala para un partido que se plantea complicado. La única novedad en el once está con Moyá en la portería, por otro lado ya habitual en Copa del Rey; el resto (si es que se puede dejar a Moyá al margen), las perlas del equipo.

En frente, el Celta de Vigo, el equipo revelación de la temporada, ya más que un conocido, con tres partidos como rival en tres semanas consecutivas; un rival duro de roer, que planta en la cancha un gran equipo, aún con la ausencia de Nolito por lesión.atm_celta_1

Arranca el encuentro con el recordatorio del 0-0 de la ida. La primera media hora el Atlético fue un equipo de pizarra, dominio casi total y juego bonito (todo lo bonito que parece saber jugar el equipo del Cholo, más de batalla). El gol parecía a punto de llegar con un Saúl muy dinámico y un Vietto que estaba en todas. Y llega, pero en la portería contraria con una de las armas colchoneras, un testarazo a la red e un saque de esquina, Pablo Hernández adelanta a los de Vigo. El Atlético menos goleador de los últimos años necesita dos goles para pasar de fase.

Apenas siete minutos más tarde Griezmann, el garçon, empata el partido aprovechando el rechace tras un disparo de Carrasco. La hazaña de la remontada no parece ser tal, y el equipo acaba bajando el ritmo y dejándose resbalar hasta la segunda mitad del encuentro.d2

Hasta aquí el dominio rojiblanco, el Celta sale al campo enchufadísimo (si es que en algún momento dejó de estarlo) y Guidetti marca un gol, anulado (correctamente) por Mateu Lahoz. Apenas les da tiempo a los del Celta a rumiar el enfado y de nuevo Guidetti ha adelantado a su equipo, esta vez legalmente.

Es hora de poner la carne en el asador, el Atlético necesita dos goles para no caer eliminado y el Cholo hace entrar a Correa por Carrasco, quien manda un disparo al larguero que podría y mucho, haber cambiado el rumbo. Sin embargo el gol sigue atragantándosele al equipo del Manzanares, y Pablo Hernández vuelve a marcar, el 1-3.

El resto es historia, Saúl se retira para dejar paso a la movilidad con balón de Oliver Torres, que no termina de explotar. Ni siquiera el colchón de tres tantos hace que el Celta se relaje, y sigue con su juego, manteniendo la posesión sin echarse atrás.

Correa marca el 2-3 en el minuto 80 y ni eso hace temblar a los chicos de Berizzo, que a falta de cinco minutos para el final, siguen presionando la salida de balón colchonera al borde del área. Chapó para un equipazo. El Celta clasificado para semifinales de Copa, y el Atlético cae eliminado.

Es una gran decepción para el equipo del Cholo y también para los aficionados. (Perdonad que no sepa ocultar los colores, éste no era un partido para ello). El Atleti volvía a sufrir en la ribera del Manzanares, volvía a luchar, a llorar, a perder. Que los jugadores lucharan hasta el último minuto, que se dieran gestos como el de Giménez, dispuesto hasta a saltar por encima del rival en su afán por atrapar el balón, demuestra el espíritu del equipo.

De fondo, el Calderón cantaba el himno a su equipo, apelaba a las grandes gestas, al doblete, pidiendo “echarle un poco más de huevos”, recordando a los históricos. Que tu equipo esté siendo eliminado de una competición y su hinchada coree el nombre de Luis Aragonés hace saltar el orgullo rojiblanco.

Volvíamos a perder, luchando como nunca, sufriendo como siempre, y aún en el minuto 87 se oyen cánticos que atronan la grada:

Jamás, jamás te dejará esta hinchada, que en las buenas y en las malas nunca deja de animar.”

Enhorabuena Celta. Gracias Atlético, gran trabajo equipo, hinchada.