Real Zaragoza 0 – Valencia 2

Mucho castigo para tanta lucha

Era noche de fiesta en Zaragoza y se sabía. El ambiente era fantástico. Los alrededores de la Romareda respiraban fútbol, fiesta, felicidad, “buen rollismo”. Un choque de trenes en el que casi se podía adivinar el final, pero no que fuese así.

 

El Real Zaragoza salió con un 11 muy diferente del habitual. Antes 16.200 espectadores el equipo maño se puso serio en su encuentro frente al Valencia. Ofrecieron una de las mejores caras hasta ahora vistas contra el colider de Primera en la tercera ronda de Copa del Rey, dieciseisavos.

“Hay que centrarse en liga.”, “La copa ahora no interesa en Zaragoza.” Habíamos oído en las últimas semanas a la afición, pero ayer tanto Natxo como los jugadores no daban esa afirmación por buena y única. Se presumió de cantera con buen rendimiento en un momento en el que coincidían seis: Alberto Zapater, Daniel Lasure, Julián Delmás, Jorge Pombo y Guti. Una mezcla del Deportivo Aragón y el Real Zaragoza jugando contra un Primera.

Se le plantó cara al rival, de tú a tú, defendiendo bien, atacando cuando se podía, jugando el balón, atando o lanzando según se podía… El Zaragoza mantuvo la esperanza mientras sus aficionados no paraban de animar. Hasta el minuto 33 de la segunda parte no se movio el marcador, a favor de los ches, por un cabezazo de Rodrigo. Parejo puso el segundo tras un penalti desafortunado de Delmás. Se acababa el partido y posiblemente la eliminatoria pero no se acaba ahí el ánimo de la afición. Fueron más puntos positivos que negativos. Debutaron Rai y Vinicius con el equipo, Delmás fue uno de los mejores junto con Papu, este equipo lucha sin importarle a quién tiene delante. Dieron la talla ante la importancia del partido. Ahora a centrarse en la liga, sin perder la esperanza que queda todavía la vuelta en Valencia.

El efecto contrario

Volver a sonreír” “Donde sea pero contigo

Estos han sido los eslóganes de las dos últimas campañas de captación de abonados del club zaragocista en verano.

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¿Y qué se ha conseguido? Justamente el efecto contrario. Ni hemos sido una piña, ni hemos vuelto sonreír, ni hemos querido estar siempre a su lado. Mi madre dice que en el amor hay que estar siempre al lado de quien quieres, en las buenas y en las malas. Para mi el Real Zaragoza es como mi gran amor, pero en esta última temporada las malas han sido tan malas que no me han quedado ganas de seguir apoyando. Como en esos grandes enfados en los que lo echarías todo a perder por tu pareja, pero si la quieres, te quedas a su lado.

En esta última temporada he tenido días de no querer ver los partidos, de apagar la televisión antes del final y de estar en La Romareda pensando en que perdía el tiempo. Casi como en la anterior, que se me hacía dificil ver determinados partidos. En uno de ellos, el primero del mes de junio de 2016 me mandaron ánimos vía Whatsapp para darme fuerzas y acudir al campo a animar a los blanquillos. Doy por sentado que ya se ha hablado bastante del desastre de Palamós.

Esta temporada que ha acabado, la cuarta en segunda, ha contado con tres entrenadores, dos directores deportivos, pitos a los jugadores y algún comentario desagradable entre los propios aficionados. Un auténtico desastre. Sin rodeos.

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Fichajes que no han dado el resultado esperado, promesas que no se han cumplido, esperanzas que se han quebrado… Y aún tendremos que intentar volver a sonreír y estar donde sea pero con ellos. Los zaragocistas nos hemos vuelto filósofos del fútbol a nivel deportivo, económico, social, emocional… Parece que lo sepamos ya todo acerca de los problemas de nuestro equipo, pero solo intentamos dar soluciones de algo a lo que nadie le ve una solución concreta. Todos aportamos ideas, la directiva dice que no está contenta, los jugadores de la importancia del siguiente partido y que sienten no haber ganado este…

Solo se consigue un efecto contrario, cabrear más a la afición. Hacer que cada fin de semana se desespere quien está en la grada y espere una nueva debacle zaragocista arrastrando el nombre del equipo por los terrenos de juego.

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¿Que hay que confeccionar una plantilla parala próxima temporada? Pues medio equipo fuera y a volver a empezar. ¿No se supone que cuanto más años jueguen juntos será mejor para hacer piña entre jugadores? ¿Cómo se va a arriesgar el club a darles continuidad a estos futbolistas para que vuelvan a hacer el ridículo un año más?

Lo lógico es hacer grupo aguantando a los jugadores el mayor tiempo posible en plantilla pero no se puede con lo que hemos tenido últimamente. Gana el dinero y las ganas de hacer un proyecto deportivo en condiciones, y las prisas.

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Así vamos creando el efecto contrario a todo lo que supone el fútbol, el Real Zaragoza, la afición…

Está difícil, lo único que tenemos que conseguir es volver a creer en nuestro equipo del alma. Como dice mi madre, con el amor, en las buenas y en las malas.

Cachirulos XL – Con el león

Carta de despedida a Diego Rico

El 17 de agosto de 2016 se hacía realidad lo que ningún zaragocista quería. Expresado por la gran mayoría a través de Twiter, nadie quería que uno de los estandartes de La Romareda abandonara el club, pero la presión económica de la Liga y la situación salarial han hecho obligatoria esta operación.

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Estimado Diego:

Hace ya mucho tiempo que te vi correr por la banda izquiera portando la blanquilla. Desde 2011 llevas jugando en Zaragoza, en el filial y el primer equipo maño. No tengo muy seguro desde qué año te sigo, y menos desde cuando me gusta lo que haces dentro del campo. Tus galopadas dan vida al equipo, desatan mi pasión por mi club y hacen aumentar las posibilidades de gol. Eso, siempre es bueno.

Lloraste de emoción al superar el partidazo de Girona en Play Off, corriste como un loco y dio resultado. En Albacete en 2015, en plenas fiestas del Pilar en la capital maña, hiciste un partido buenísimo con recompensa en forma de goles y una brillante actuación. Cambiaste desde el principio los pitos y abucheos por aplausos, solo, sin ayuda y sin un micro delante, con tus pies.

Te he oído comparaciones con algún ex compañero regular en juego, porque alguien tenía que tener la diana de sustituto de este futbolista. Con tu juego hiciste cambiar esas comparaciones. Las opiniones de todo aquel que quería hablar de ti eran en positivo, y lo siguen siendo. A mi ayer se me saltó algun lagrimilla cuando vi tu foto anunciada, definitivamente, en la cuenta de Twitter de Leganés. Te vas a Madrid, porque Leganés es parte de esa capital preciosa. Hace menos frío que en Zaragoza y en Burgos, pero tú no huyes del frío, ni te paraliza, porque nunca dejas a nadie helado cuando juegas. Ya no será la pilarica quien te guíe en tus tardes y noches de césped y 90 minutos en juego, si no la Almudena. Tú fuiste uno de los pilares más importantes de este Real Zaragoza a la deriva. Tus gritos, tu aliento, tu sacrificio… Juega como sabes, siempre, que no te dé miedo el rival que tengas enfrente, y sobretodo, no nos olvides, en Zaragoza tienes un hueco en cada uno de los corazones blanquillos.

Nos vemos en Primera, ojalá en septiembre de 2017. Y ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse y vuelvas a nuestro Real Zaragoza, al equipo que te vio crecer como futolista, tuyo, mio y de todos los blanquillos.

Mucha suerte.

Gracias por todo Diego! ¡Aúpa Zaragoza!

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Osasuna 1 – Real Zaragoza 1

El partido desigual

Los derbys hay que ganarlos, por puntos, por orgullo, por intensidad y sobre todo, porque es necesario para conseguir el objetivo y salir vivos de un campo tan complicado como es El Sadar.

Al margen de la polémica que se genera año tras año fuera del deporte por los ultras de ambos equipos el partido ante Osasuna siempre es complicado. La presión que existe sobre los jugadores y los aficionados hacen que siempre que se visita el campo de Pamplona sea dificil salir airosos de allí. Esta vez fue distinto. El Real Zaragoza hizo un partido muy bueno, una primera parte estupenda y una segunda parte con menos ritmo pero de intensidad parecida. Marcaron primero, un gran gol de Manu Lanzarote, una de las incorporaciones del mercado de invierno. Un golazo desde el lateral derecho que no se sabe muy bien si era un centro o iba directo, lo que sí se sabe es que de momento, en el minuto 41 hasta poco entrada la segunda parte del partido, valía los 3 puntos.

En la segunda parte, en una jugada de estrategia de corner, vino el gol del empate. Manu Herrera había salvado muchas muy claras, pero no es dios.

Osasuna jugó con 12, el árbitro siempre pitaba a favor. A Cabrera lo expulsó por 2 faltas que no eran, a Pedro le saca una amarilla por protestar una falta que le habían hecho y no saca amarilla a un osasunista cuando hizo el mismo gesto… Cuando vea la segunda falta que le pita a Cabrera espero que se dé vergüenza de su trabajo. Siempre nos toca bailar con un ábritro de estos, lo bueno es que el Zaragoza no se acorbardó viendo estos gestos y siguió luchando. Hace unas semanas por parte del Real Zaragoza no hubiesemos visto este partido, ahora podemos decir después de este punto que podemos seguir luchando porque a los nuestros nos les faltan ni ganas ni ambición. Algo muy positivo.

A pesar de que hubo más ocasiones por parte de los 2 equipos, bien claras, Manu Herrera salvó a los maños y la malan puntería al Osasuna. Partido intenso y luchado.

Me aburren

Me aburren es el título de este nuevo artículo, como podría ser me cansan. Si a alguien se le ocurre otro título más que lo ponga, no importa. Seguro que no soy la única a la que le pasa.
Todos tenemos en la cabeza la famosa frase de Guardiola: “Se puede cambiar antes de pareja que de equipo de fútbol”.  Siempre he sido fiel a esto porque me han gustado muchos equipos, he vibrado con jugadores de diferentes equipos… pero siempre he adorado a dos. Uno, el de mi tierra, el de mi vida… por sentimientos; otro, uno secundario que me daba la misma vida o casi que el primero.
¿Porqué hay que ser solo de un equipo? ¿Nunca se puede amar a dos cosas a la vez y no tener que pensar que pones siempre una por encima de otra? De verdad, a quienes os guste este deporte, reflexionad bien estas dos preguntas.
Siempre digo que el fútbol para mi son sentimientos que aparecen en forma de tácticas, psicología, filosofías, jugadores y deporte. Odio la parte económica de este deporte, inevitable en algunos casos, odio el marketing que se genera de todo esto a niveles no éticos, por supuesto las estafas, especulaciones y robos y puestos a odiar, lo que peor llevo es la violencia. Ya escribí un artículo sobre la parte violenta del fútbol, no voy a entrar en este debate.

Para mi es inevitable, en lo que a mí me respecta, seguir fielmente a 2 equipos, y estoy orgullosa de ello. No voy a volver a atacar más, porque tampoco se lo merecen, al equipo que me ha dado tantas alegrías desde que tengo uso de razón y veo fútbol. Por cuestiones que ya personalmente me callo he cambiado de segundo equipo. No ha sido fácil, sentimentalmente, costó, y a veces duele, no por los de ahora, si no por los de antes. No pido que la mayoría lo entienda, pero que me digan que he ganado mucho con el cambio, que si de verdad me gusta el fútbol sabiendo cuales son los 2 equipos que me gustan, que me pregunten porqué me gusta el fútbol por la misma razón… Creo que hay opiniones que deberían pensarse antes de decirlas. Me hace gracia en el buen sentido de la palabra cuando me dicen que me gusta sufrir, por los equipos que tengo devoción, pero hay ciertas barreras que no me gusta que pasen.
A un conocido mío le “pegaban” sus propios hermanos porque no eran del mismo equipo que ellos, del que según sus cabezas debía ser. ¿Hace falta algo más?
¿Hace falta que se cree un auténtico revuelo en Zaragoza cuando en tiempos venía un equipo grande (Barcelona, Madrid) y había gente que llevaba camisetas de ellos en lugar de la avispa? ¿Es necesario?
Dejad a la gente ser libres, dejad que sean del equipo que quieran ser, del que (poniéndome romántica) les marque el corazón, dejad que salgan a la calle con las camisetas y bufandas de esos equipos, estés en Córdoba y lleves al Getafe o en Santander llevando la blanquilla, en Madrid llevando la azulgrana o en Barcelona cantando a los “pericos”.
¿Qué más da? Si alguno sois de un solo equipo y pensáis que es imposible ser de más de uno o modificar vuestra conducta a lo largo de la vida dejad que haya gente que piense otra cosa y sea feliz así.  Cada uno tiene derecho a disfrutar del fútbol como quiera, como pueda y sobre todo, como sienta, sea 1, 2 o 33 equipos.
Se trata de disfrutar el deporte, desde el respeto, lo principal. Y que si son sentimientos no entiendo que la gente se indigne por llevar por fuera la pasión del equipo que sientes, aunque no sea el de tu cuidad, o sea el del equipo “rival” al tuyo.
Libertad de expresión, señores.
Y si, soy zaragocista de cuna y actualmente también atlética, aunque toda mi vida mi segundo equipo fue el Barcelona y orgullosa estoy de ello. De las 3 cosas.
De la misma manera, hace unos años, viví las rúas de la Liga y la Champions como la semana siguiente quedarse en Primera División. De hecho, lloré más con la segunda acción que con la primera, aun habiendo sufrido con las 2.

Y si, en cierta manera, este es un tema que me toca vivirlo y no tengo otro remedio, pero me cansa mucho que siempre haya gente indignada por esto. Nos encantaría que en nuestra ciudad todos fuésemos del mismo equipo, del de la ciudad, pero que te vengan de otra ciudad a decirte que son del equipo de tu ciudad también gusta. Hay que aclararse esas ideas, ser coherentes, no ser tan contradictorios.

3º Aniversario de Siempre el 8

Hace 3 años, un 12 de junio nació este blog.
Hecho en un primer principio con poca visión de futuro, sin un guía de lo que podría contener, con el simple comentario de algunos de los partidos de la Eurocopa 2012. Aquella que España le ganó a Italia por 4 a 0. Muchas cosas han pasado desde aquellos partidos hasta hoy, mucho contado en este blog y mucho que no he contado, porque no puedo abarcarlo todo, pero seguiré contando y escribiendo todo lo que me parezca interesante.
Hablaba al principio del A. C. Milan, ahora ya no, no tengo tanto de lo que hablar. Lo mismo me ha pasado con la Selección Italiana, que poco a poco la he ido dejando de lado. El blog ha ido evolucionando, eso es innegable.
De este artículo: http://siempreel8.blogspot.com/2012/11/primer-partido-espana-italia-eurocopa.HTML a este: http://siempreel8.blogspot.com.es/2015/06/antes-era-cule.html han pasado 3 años, mucho tiempo. Tiempo que me ha servido para crecer, para aprender, para valorar muchos aspectos deportivos y periodísticos antes de escribir, y sobre todo, personales.

En este tiempo me he formado haciendo un curso corto de periodismo deportivo, he leído mucho de fútbol, tanto táctico como psicológico, he colaborado en el blog A Balón Parado escribiendo las andanzas de Italia en Brasil en 2014, he colaborado en Radio Ebro en Zaragoza en alguna ocasión en su programa Pisando Área y actualmente me han ofrecido colaborar en otro proyecto a nivel nacional, del cual prefiero no desvelar nada por el momento.
Después de estos 3 años de crecimiento y experiencia voy a hacer algunos cambios en el blog, ya que por fin me he decidido.

Lo que empezó como afición, sin saber qué visión de futuro profesional podría darle, ha acabado teniendo más futuro del pensado. Ganado, creo, en muchas ocasiones y medio buscado en otras, estoy muy contenta de que estos 3 años hayan podido darme la oportunidad de conocerme en este mundo del fútbol. Por razones externas al deporte no estoy estudiando Periodismo deportivo si no Comunicación Audiovisual, viniendo de haber estudiado Realización de Audiovisuales y espectáculos. Esa espinita que se me clavó al no estudiar ese máster ahora me doy cuenta que puedo paliarla con esta web y con todo lo que hago externo a esto, periodísticamente hablando. Sé que nada es imposible, que todo se puede conseguir con esfuerzo y sacrificio, y que si quiero, puedo conseguir logros mucho mayores, y lucharé por llegar hasta ellos.

Siempre digo que el número de visitas que lleve la página impulsa, y mucho, para seguir escribiendo. Supongo que si tuviera pocas visitas no escribiría, compartir cosas que a nadie le interesan tiene poco sentido. Aunque no me baso solo en las visitas y los buenos comentarios que me hacen, los malos también me ayudan, y mucho. Si duele, si no convence lo que digo, es bueno, porque igualmente me han leído y se han molestado en darme su opinión. Por descontado queda que todo lo hago sin intención de herir a nadie. Escribo siempre respetando todo tipo de opiniones y gustos.
Siempreel8 nació para informar y opinar siempre deportivamente y eso es lo que me mueve, día a día, a seguir haciéndolo. El público, mis logros y mis ganas de dar más fútbol.

Una vez más, gracias, gracias a todos los que hacéis posible que desde hace 3 años Siempreel8 crezca cada vez más y Patricia Marco con la web.
Las cosas que te importan de la vida se consiguen con esfuerzo, sacrificio y recompensa.

Antes era culé

De la celebración de las Rúas en directo al no al barcelonismo. Así he cambiado yo. Toda la vida siendo culé, con el corazón azulgrana, debajo del blanquiazul zaragocista, hasta hace un tiempo. No sé decir exactamente cuánto, pero ya no lo soy. Por supuesto me sigue gustando el Barcelona, su juego, que es su gran virtud, algunos jugadores que no voy a desvelar, y su entrenador actual, aquel que fue el primer jugador de fútbol en el que me fijé y alabé hasta la saciedad en mis primeros años de vida. Con el 21 a la espalda iba a todas partes y era capaz de clavármelo en el corazón a fuego. No me importó que jugara en otros tiempos en el equipo rival, siempre lo he defendido y siempre lo haré. Hace unos años viví en Barcelona, con mi vena culé muy arraigada en mí, disfruté de un derby barcelonés en el Camp Nou días después de comprarme la camiseta de Piqué, sí, la suya. Si en su momento me hubieseis preguntado el por qué os habría dado mil razones, ahora daría muchas menos. Aunque sigo dando, el “amor” no se va tan rápidamente. He sido una enamorada de Víctor Valdés desde que tengo uso de razón, del mismo Piqué, de Puyol y Xavi, del ya nombrado Luis Enrique, del entrenador que me hizo aprender un fútbol especial y al que le tengo mucho cariño como Josep Guardiola, del “conejo” Javier Saviola e incluso de Alves. Duele, a veces, haberme separado tanto de ese cariño que les tuve en algún momento, casi he crecido con muchos de ellos. Podría destacar a otros jugadores en ocasiones puntuales pero ellos hicieron que desde que me gusta este deporte me haya sentido muy atraída por el club, los colores, el himno y aquello a lo que yo entendí que llaman “valors”. Hoy en día solo me atrae su juego, y no siempre, ni todos los jugadores, y no es tan normal que no me gusten los “buenos”. En mi época viviendo en la ciudad condal paseaba sonriendo a ver banderas culés, que no independentistas, fui a las celebraciones de las dos rúas, una de ellas la vi desde el balcón de mi propia casa, alabando a Piqué y emocionada por ver a Valdés en vivo después de toda la vida bebiendo los vientos por él, e incluso quise ir a celebrar la Champions League al estadio. He llorado de emoción al ganar competiciones y partidos importantes y con alguna que otra derrota: en La Romareda cuando el Real Zaragoza le ganó un partido en Copa del Rey, el día que Andrés Iniesta debutó y cuando perdían algún partido contra el Real Madrid, llegando a descolgar mi gran bandera azulgrana que colgaba de una de las paredes de mi habitación hace muchos años. También he hablado maravillas de muchos aspectos del club, pero ya no. Esa época pasó. Esto es un espacio público y hay que contenerse en algunos aspectos de ciertos comentarios. Hace unos días, la noche de la final de la última Champions conquistada por los culés escribí esto en mi página de Facebook: “Si esta noche gana el Barcelona no me felicitéis. Os lo agradezco pero no. La Copa se irá a Cataluña y eso no me gusta, los culés de fuera de esa tierra no existen? Pues que se las lleven que yo no celebraré más una copa azulgrana. Igual porque ya no soy culé. Dicho esto, que gane el mejor. Disfrutad del partido.” Comentario al que por supuesto he recibido muchas respuestas. Esta ha sido mi última respuesta: “Yo he sido toda la vida culé, en menor o mayor medida y ahora me gusta el Barcelona pero no soy culé, me he ido desenamorando, una de las cosas principales es que cada vez me he dado más cuenta de lo arraigados que están a la independencia y las incoherencias ocasionales sobre el tema. Cada uno puede ser de un equipo y a la vez gustarle otro, he entendido que son cosas diferentes, no me meto con nada ni nadie, tenemos motivos diferentes, pero no puedo cambiar de pensamiento, ni ellos el suyo. Ninguno es mejor que otro.” Aunque he de decir que no es la única y exclusiva razón por la que me desencanté del los azulgranas. Reconozco que lo mío con el Barcelona es como una relación de pareja imposible, alguien con quien podrías compartirlo todo y sin embargo hay cosas claras que te hacen decidir no compartir casi nada. Supongo que igual que hay parejas a las que se les rompe el amor, puede ser, como dijo en su día Rocío Jurado, de tanto usarlo, a mí se me ha roto con este equipo.