Mi primera charla de periodismo deportivo

Charla de periodismo

“Uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida” he vuelto a pensar esta mañana, pisando el plató de la universidad donde aprendí a comunicar. La felicidad se vive en pequeños momentos. Chavela Vargas hablaba de esto. Yo estoy entre esa afirmación y “Al lugar donde has sido feliz no debes volver”, de Sabina. Muchos años después no sé cuál gana más dentro de mi.

Hace unas semanas una amiga, exprofesora mía de universidad me pidió un favor. “Ven a la universidad y junto a mí da una charla de periodismo deportivo. Enfócalo al fútbol.” Yo le dije que si, sin pensarlo. Sabía que no podía decir que no. Si perdía esta oportunidad posiblemente no tendría otra. Para mí ha sido una oportunidad de demostrar, en pequeña o gran medida, lo que sé de este deporte, la manera que tengo de transmitirlo, porqué y qué me gusta en el periodismo deportivo de fútbol. A los amigos no hay que decirles nunca que no, y menos a quién apuesta por ti cuando lo haces bien.

Una persona que ha confiado en mi desde que descubrió Siempreel8, alguien que siempre me habla claro acerca de mi profesión y pasión, que si me tiene que dar un consejo personal o profesional me lo da, por mi bien, todo eso lo valoro mucho y es recíproco. Yo también creo en todo lo que hace y se lo hago ver siempre que puedo.

Hora y media hablando de lo que más me gusta y más disfruto en esta vida a niños pequeños no era fácil, era un buen reto para llevar el fútbol a otro nivel. Había que adaptar lenguaje, temas y manera de enfocarlo a su edad. Coincidí hace dos semanas con dos educadores, una de ellas periodista y con la otra parte de Siempreel8 y pudimos idear cierta manera de dar la charla. Les he hecho caso esta manaña, de la misma manera que a quién me ha llevado a estar delante de los niños. Me dijo que podía hablarles sin problema de fútbol y eso he hecho. sentirme cómoda, a gusto, feliz, convencida de lo que estaba haciendo, transmitiendo desde la seguridad y la emoción, desde las ganas que tenía de que aprendiesen a amar y respetar las cosas buenas que tiene este deporte y evitar lo posible las malas.

No he querido ser como ninguna otra periodista reconocida, como alguien que no soy. Les he hablado desde la experiencia propia y todas las plataformas que uso para informarme y aprender del fútbol. He intentado comunicar valores, rigor informativo, diferentes maneras de aprender a informar fútbol y hacerles del periodismo deportivo una profesión seria y a la vez divertida, respetable.

Con ayuda de mi ex profesora y amiga he conseguido un pequeño sueño que no sabía que tenía, ofrecer mi emoción y saber de lo que más me llena en la vida desde hace más de 11 años. Quiero agradecerle que haya confiado en mí para esta actividad en la que me he sentido cómoda, un pequeño paso más en mi camino por transmitir fútbol de forma periodística.

Gracias por hacerme querer en esta profesión que tanto me gusta, por hacerme ver hasta dónde puedo llegar, por enseñarme que aún me queda mucho camino por recorrer y puedo recorrerlo, por empujarme directa e indirectamente a lo que más me gusta y sé y ver que puedo transmitirlo. Salí pensando que podía haber dado más pero en ese momento lo di todo, en mi cabeza sonando “me lo pide el alma, me lo pide el sentimiento”. Eso fue la mejor señal de que había hecho un buen trabajo y me sentía muy bien.

Ojalá tuviese más oportunidades como esta. Ha sido una gran experiencia.

 

Lealtad a tu club

¿Qué le debe un jugador a su antiguo club?

En cada sorteo de eliminatorias los periodistas se frotan las manos esperando el choque con más morbo: el antiguo entrenador y el club que ahora vuela sin él, el delantero y el equipo del que marchó en medio del odio y un gran barullo, el jugador que vuelve a pisar el césped donde corría desde antes de hacerse hombre… El cruce que levante más ampollas se ganará más líneas en la prensa que los equipos de mitad de la tabla.

Hoy es uno de tantos esos días en los que nos cuestionamos el porqué de esta situación. ¿Sienten los jugadores ese cosquilleo especial antes de volver a casa? ¿Es de verdad tan importante como dicen en los noticiarios? ¿Qué le debe un jugador a un club donde ya no milita? Son tan diferentes los casos en que un jugador se enfrenta a su ex equipo que es imposible generalizarlo, aunque cada vez sea más habitual el odio entre ex jugador y la grada.

Estos días se está hablando del respeto que un jugador le debe a su ex equipo. No se le pide que no marque, el gol sigue siendo su trabajo, pero sí hay una regla no escrita que dice que los goles a tu antiguo equipo no se celebran. Nadie lo ha dicho, no es una norma, pero es lo que se hace: enviar el balón al fondo de la red, agachar la cabeza, abrazar a tus compañeros y regresar a tu mitad de la cancha. Muchos de los jugadores incluso piden perdón por el gol, por hacer daño al equipo que tanto les quiso.

La pregunta de la semana quizá sea dónde está el límite, si es obligatorio no celebrar tu gol, si la costumbre ahora obliga a pedir perdón y no hacerlo es una falta de respeto.¿Es Ramos un traidor por tirar un penalti a lo Panenka en el Sánchez Pizjuán? ¿Y si luego pide perdón a la grada? ¿A una grada que lleva años pitándole y en una ocasión enarboló un cartelón diciendo “Ramos un apellido dos hijos de puta”? ¿Y que corea pidiendo tu muerte?

Quizá el respeto o la falta de ello lo dicta el trato que la afición dé en la ausencia, o la forma en que el jugador deje el club. O tal vez sea la moral de cada uno, si es o no una falta de respeto una espaldinha, un caño, jugar un rondo y adornar el juego cuando vas ganando. O puede que ésa sea ya una parte intrínseca alo que llamamos el fútbol moderno. Pero eso ya es otro tema del que hablaremos en otra ocasión.

No debería existir en el fútbol un jugador que olvide cuándo le debe a su antiguo equipo, que se burle, y desprecie lo que fueve tiempo atrás. Pero tampoco debería existir afición que haga pancarta ninguna en contra de un jugador, del equipo que sea. Que la grada pite, a los suyos, a los contrarios, al árbitro, pero nunca debería insultar a nadie.Y si lo hace, debería ser el club, y no la FIFA, el primero en limpiar de escoria su casa.

Y para vosotros, ¿cuál de las partes es la culpable?